Mundo de sombras

Las sombras eran su universo.

Cada esquina bañada en oscuridad, el lugar perfecto por el que deslizarse invisible a ojos temerosos de ese mundo de mala reputación.

Mundo lleno de asesinatos y desapariciones. Mujeres de tacón y carmín rojo, vestidos ajustados y veneno en los labios. El adicto en la calle de atrás, el cuchillero a la espera de una próxima víctima.

Él prefería la sutileza del robo.

Pasos silenciosos, músculos ágiles y dedos hábiles. El clic de la cerradura, la emoción de traspasar lo prohibido. El subidón de adrenalina al escapar sin ser detectado, la sonrisa ante la incredulidad de la gente al ver desaparecido su bien preciado.

Sí, ese era su mundo.

Feo y peligroso para algunos. Brillante y perfecto para él.