Saca la lengua

Día a día se nos pide cambiar de un modo u otro.

Esa es la sociedad en la que vivimos: eterna insatisfacción, búsqueda de una perfección sin sentido.

Sé un poco más “esto”, sé un poco menos “esto”.

Bla, bla, bla.

Directrices, consejos, comentarios, sermones.

Bla, bla, bla.

Padres, amigos, el profesor de la escuela, el compañero de trabajo.

Bla, bla, bla.

Saca la lengua.

Sonríe ante esa larga lista de desperfectos con los que te duchan día a día.

Porque te pueden pedir cambiar, pero en realidad seguirás siendo igual.